60 empleados · 4 semanas
Sesenta personas trabajando y ningún departamento de informática detrás. Tampoco había arquitectura: cada equipo y cada sistema se habían ido incorporando según hacía falta, cada problema se resolvía por su cuenta y nadie tenía la vista completa de qué dependía de qué. Cuando algo se rompía, la primera media hora se iba en averiguar a quién le tocaba mirarlo.
Se montó el departamento desde cero, que en la práctica significa decidir quién hace qué, dónde vive cada cosa y cómo se pide ayuda. Sobre esa base se construyó la infraestructura: Windows Server y SQL Server para lo que la empresa usa a diario, virtualización para dejar de multiplicar máquinas físicas, y contenedores para lo que convenía aislar del resto. Se fue documentando a medida que se montaba, no al terminar, que es la diferencia entre una infraestructura que alguien puede heredar y una que hay que descifrar. Una parte del trabajo fue de digitalización de procesos que hasta entonces no vivían en ningún sistema.
Lo que cambió: La empresa pasó de improvisar cada incidencia a tener a quién preguntar y dónde mirar. Cuatro semanas después había un departamento que existía de verdad y una infraestructura documentada que no dependía de que nadie se acordara de cómo estaba montada.
Con qué: Windows Server · SQL Server · Virtualización · Contenedores
El servicio que hay detrás: Consultoría IT