Por qué existe
ISI Tech Consulting existe por lo que hacen mal las consultoras tradicionales: falta de transparencia, falta de sinceridad, burocracia, y muchas vueltas que no terminan en resultados. Es una acusación fácil de hacer y difícil de sostener, porque cualquiera puede escribirla en su web. Así que aquí van los cuatro sitios donde este sitio la sostiene, y todos ellos se pueden comprobar sin llamar por teléfono.
Se dice a quién no
Las ocho páginas de servicio llevan una columna entera con el cliente que no encaja, y ninguna de ellas es una fórmula. Descalificar clientes cuesta dinero a corto plazo, y es la única forma de que «para quién sí» signifique algo más que una lista de todo el mundo.
Se documenta mientras se trabaja
No al final, cuando ya nadie se acuerda de por qué se tomó cada decisión y escribirlo se convierte en un trámite. Se documenta mientras se hace, que es la única forma de que lo entregado se pueda mantener sin preguntarle nada a quien lo montó.
El diagnóstico se paga
Nadie puede poner precio a lo que no ha inventariado. Cobrar la fase corta de diagnóstico es lo que permite dar después una cifra que se sostiene, en vez de una por teléfono que hay que corregir a mitad del trabajo. Es más incómodo de vender y es más honesto.
Se contesta, y preguntar no genera factura
Una llamada para preguntar algo no aparece luego en ninguna línea. Lo que se factura es el trabajo. Está aquí y no en un eslogan porque es una regla concreta: se puede incumplir, y se nota cuando se incumple.